Todo lo que Necesitas Saber sobre los Mormones:

Historia y Creencias

Ding Dong. ¡Es el timbre de mi puerta! Bajo corriendo las escaleras, abro la puerta principal y me encuentro cara a cara con dos misioneros mormones. Dos hombres de cabello rubio vestidos con pantalones color caqui y camisas blancas de pie frente a mí. Con grandes sonrisas en sus jóvenes rostros, me saludaron con entusiasmo. Naturalmente, los invité a pasar. Como resultado se produjo un amistoso diálogo que duraría casi 3 años con numerosos misioneros que iban y venían.

No hace falta decir que aprendí mucho sobre su religión. Tuve la oportunidad de plantearles todas mis preguntas e inquietudes, y siempre fueron amables. Ahora, no me gusta cuando se tergiversa mi religión, por lo que no es mi intención tergiversarlos aquí. Pero, esta publicación fue inspirada por Glenn Beck, quien era católico y se convirtió al mormonismo. En mi último blog, desmenucé los muchos errores que cometió con respecto a la Iglesia Católica, que puedes leer aquí.

Debo decir desde el principio que tengo el mayor respeto por los misioneros mormones (y se los he dicho), y aunque respeto quiénes son y lo que hacen, la verdad es que su religión se fundó sobre bases extremadamente inestables y poseen algunas creencias bastante descabelladas! Entonces, ¡zarpemos hacia la tierra de mormón!

 

Breve Historia del Mormonismo

La historia de la religión mormona es, por decirlo de alguna manera, interesante. ¿Cómo empezó, te preguntarás? Bueno, te lo diré. Todo comenzó con un chico de 14 años, llamado José Smith (considerado profeta) en 1879, Nueva York. El joven José afirmó haber tenido visiones de Dios el Padre, Jesús y otros. Dios le dijo que todas las religiones del mundo eran corruptas y malvadas, y que se necesitaba una nueva. ¿Puedes adivinar cuál era?

Además de ser un chico de solo 14 años, José Smith simplemente no es creíble. ¿Por qué? Porque cumplió una condena en la cárcel por fraude. Sin embargo, lo más problemático es que Smith afirmó que se le apareció un ángel. El ángel supuestamente le reveló las enseñanzas perdidas de Jesús en dos planchas de oro. Smith afirma haber traducido estas planchas al Libro de Mormón. El problema de todo esto es que solo él podía leer las planchas, y solo él las veía. Nadie más vio las planchas (excepto con “los ojos de la fe” o “debajo de una tela”). Entonces, nadie vio las planchas excepto Smith (sospechoso…), y toda la religión se inició con la palabra de alguien que fue a prisión por fraude. Viéndolo desde afuera, y siendo honestos, esto es bastante difícil de creer. Y una vez que Smith murió, se afirma que el ángel se llevó las planchas al cielo.

Los mormones dependen principalmente del Libro de Mormón para sus creencias, del cual se dice que es el relato de una civilización que vivió en las Américas desde el 600 a. C. hasta el 400 d. C. Después de su resurrección, Jesús se apareció a estas personas. Desafortunadamente, los arqueólogos no han encontrado ninguna evidencia de esto, y las sociedades históricas más prestigiosas del mundo tampoco han encontrado que las afirmaciones del Libro de Mormón digan la verdad.

 

Las Interesantes Creencias Mormonas:

Si bien la Iglesia Mormona y la Iglesia Católica comparten algunas creencias comunes, las diferencias son mucho mayores, incluida la creencia en millones de dioses, la poligamia, la maldición de Dios hacia los negros, la posibilidad de convertirse en un dios y ser dueño de su propio planeta, etc.

  • Los mormones afirman creer en la Trinidad, pero en su religión, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son tres dioses diferentes que son uno en propósito (Articles of Faith [Artículos de Fe], pg. 38).
  • Los mormones creen en innumerables dioses, aunque ellos mismos afirman adorar solo a uno de esos dioses, el dios de nuestro planeta (King Follet’s Discourse [Discurso de King Follet]).
  • Dios no creó el universo; más bien, era un hombre como nosotros que obedecía a otro dios en otro planeta. Ese dios también era un hombre que a su vez adoraba a otro dios y así sucesivamente, etc. (Teachings of Joseph Smith, [Las Enseñanzas de Joseph Smith], pg. 345).
  • Así, el Dios de este planeta, que una vez fue un hombre como nosotros, siguió fielmente las leyes y se convirtió en el dios que es hoy. Al seguir fielmente las leyes de su religión, los mormones también aspiran a convertirse algún día en dioses y ser dueños de su propio planeta (The Seer [El Vidente], pág. 1). Con la ayuda de sus esposas espirituales, poblarán sus propios planetas y los gobernarán. Es por eso que el mormonismo enseña la necesidad del matrimonio para todos, incluso para Jesús. (Sí, lo leíste correctamente – Doctrines of Salvation [Doctrinas de Salvación], vol. 11, pg. 141).
  • Hay 3 diferentes niveles de cielo: Telestial, Terrestre y Celestial (el nivel más alto). Dios vive en el reino celestial, y todos los mormones se esfuerzan por llegar allí (Doctrina Mormona, pg. 338). Al alcanzar el cielo más alto, pueden convertirse en dioses.
  • Los mormones se bautizan en la tierra por los muertos que nunca fueron bautizados (Mormon Doctrine [Doctrinas de Salvación], vol. 11, pg. 141).
  • Dios el Padre tiene un cuerpo de carne y hueso al igual que el Hijo (Doctrines and Covenants [Doctrinas y Convenios], 130:22).
  • Cristo y Satanás son hermanos. Fueron concebidos por la unión de Dios padre y su esposa espiritual.
  • Los mormones creen en la preexistencia: una vida antes de la tierra, un reino espiritual, donde las almas existen antes de nacer. Luego, les dan cuerpos y los envían a la tierra.
  • Satanás rechazó el plan de Dios para la salvación en el reino de los espíritus. Se rebeló mientras Jesús permaneció fiel. Así, Jesucristo se materializó y nació primero en la tierra. Vino a la tierra para salvar a la gente de su pecado (Mormon Doctrine [Doctrina Mormona], pg. 163).
  • Debido a que Satanás fue infiel en el reino de los espíritus, fue arrojado a la tierra maldecido. Cuando Caín mató a su hermano Abel, participó en la rebelión del diablo y fue maldecido con piel negra (piel oscura) por su mala acción. Esta doctrina fue enseñada por los primeros profetas mormones que declararon que todas las personas “negras” y de piel oscura fueron maldecidas por Dios y procedían del linaje de Caín. Su piel oscura es un signo visible de su malvada rebelión (Brigham Young, Journal of Discourses [Diario de Discursos], pg. 95). El Libro de Mormón todavía enseña esta doctrina hoy en día en 2 Nefi 5:21-23. Sin embargo, también se establece en este pasaje que si se convierten, se volverán blancos y rubios. ¡Historia verdadera!
  • Históricamente, a los negros no se les permitía ingresar al sacerdocio mormón hasta 1978, cuando hubo una “nueva revelación” que lo permitió.
  • Las nuevas revelaciones pueden ocurrir en cualquier momento, lo cual es una de las razones por las que las doctrinas del mormonismo siguen cambiando. Algunos críticos argumentan que Dios se contradice a sí mismo, como con la doctrina de la poligamia, por ejemplo.
  • La poligamia (tener más de una esposa) era una doctrina practicada por la religión mormona. Los profetas mormones declararon que era una doctrina eterna, una práctica obligatoria para alcanzar el cielo más alto (Brigham Young, Journal of Discourses [Diario de Discursos]. vol. 11, pg. 268-269).
  • Hoy en día, hay más de 40 sectas mormonas que afirman ser la correcta. Aunque la poligamia ya no es enseñada oficialmente por la mayoría de los mormones, algunos todavía la enseñan y la practican proclamando que es la enseñanza original y eterna de Dios. Según algunos profetas mormones (Orson Hyde y Orson Pratt, por nombrar algunos), Jesús era polígamo.
  • Los mormones no pueden beber alcohol, café, té ni nada con cafeína (Word of Wisdom [Palabra de Sabiduría]).
  • La apostasía: los mormones enseñan que la Iglesia que Jesús fundó se corrompió y perdió toda “autoridad del sacerdocio”. En consecuencia, Dios necesitaba restaurar esta religión muerta con el nacimiento de una nueva, la Iglesia Mormona: “La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”. Uno se pregunta por qué Dios esperó más de 1800 años para resucitar a Su iglesia, pero eso no viene al caso.
  • El mormonismo enseña que Juan el Apóstol (uno de los 12 Apóstoles originales de Jesús) todavía está vivo en la tierra hoy. Se dice que Juan vivirá hasta el fin del mundo. Esta es una encrucijada muy compleja para los mormones. Aunque pasemos por alto el hecho de que ni una sola persona, reportero o periodista ha visto al Apóstol Juan en más de 2000 años (quien viaja predicando y realizando milagros), un punto más importante es que si Juan todavía está presente, es alguien quien posee la autoridad del sacerdocio de Jesús. Y sabes lo que eso significa. Todavía hay una persona que posee la autoridad del sacerdocio de Dios en la tierra y, en consecuencia, nunca hubo una apostasía total y no hubo necesidad de que se comenzara una nueva iglesia.

Los mormones te pedirán que leas el Libro de Mormón y ores al respecto. Se supone que debes sentir un “ardor en el pecho” como una señal del Espíritu Santo de que el Libro de Mormón es verdad y que José Smith es un profeta. Los mormones basan toda su fe en un sentimiento subjetivo a pesar de todas las doctrinas completamente extrañas que poseen. La mayoría de sus peculiares doctrinas no se encuentran en el Libro de Mormón pero son el producto de revelaciones posteriores. Además, los mormones no te dirán estas extrañas doctrinas hasta que te unas a su iglesia.

Los mormones de hoy están proclamando un “Nuevo Evangelio”. El Libro de Mormón lo afirma. Sin embargo, lea lo que la Biblia advirtió acerca de los nuevos evangelios muchos siglos antes: “Pero aunque nosotros mismos o un ángel del cielo viniese a evangelizarlos en forma diversa a como lo hemos hecho nosotros, yo les digo: ¡Fuera con él! Se lo dijimos antes y de nuevo se lo repito: si alguno viene con un evangelio que no es el que ustedes recibieron, ¡fuera con él! ¡Anatema!” (Gálatas 1:8-9).

Creo que este versículo es bastante claro. Ahora, los mormones son algunas de las personas más agradables que puedas conocer, y hacen mucho bien. Y lo digo en serio. Sin embargo, su religión está llena de enseñanzas que no se encuentran en la Biblia o que Jesús haya predicado. Los invito a dar un segundo vistazo y considerar regresar a la única Iglesia de Jesucristo que ha existido intacta durante más de 2000 años. Al igual que muchos mormones antes que ellos, no se arrepentirán.